Lo mejor y lo peor de Venezuela ante Jamaica

La selección de Venezuela le ha ganado a la de Jamaica en Chicago en su primer partido de la Copa América Centenario. Además de la gran satisfacción que produce el propio resultado, este sirve para reflexionar.

Confieso que tenía mi temor, por lo demás bien fundado, acerca de este encuentro. Con los jamaiquinos las cosas no han ido bien en los enfrentamientos anteriores. Bueno, esa es una afirmación que se puede decir de Venezuela contra cualquier selección del mundo. Lo que pasa es que las expectativas ante equipos de la CONCACAF siempre son mayores. Se considera a esta una confederación débil. Como Venezuela juega en la CONMEBOL, se supone que debería estar al menos un escalón por encima de las selecciones del Caribe.

La realidad siempre nos lanzado contra el muro del fracaso. Partidos correosos, en los que se desnudan las falencias de conjunto y de juego siempre insuficiente.

https://youtu.be/NkCqjSRTxAo

Con esporádicos triunfos, Venezuela por lo general termina claudicando ante rivales presumiblemente menores.

Hay cosas, sin embargo, que es necesario reconocer. No pude ver los partidos amistosos de preparación desde que Dudamel es técnico vinotinto. El partido ante Jamaica mostró cosas interesantes que nunca había visto, o hace tiempo no veía en el planteamiento y estrategia.

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Creo que esta es la mejor generación de futbolistas que ha tenido Venezuela en su historia. Supera con excepciones a la de Arango o Rey. El recorrido internacional que tienen los jugadores actuales no lo tuvieron, por distintas circunstancias, los de procesos anteriores. Es balsámico oír a los comentaristas españoles hablando con conocimiento, y además bien, de varios – ¡Sí, he dicho varios! – de los jugadores vinotinto.

Es verdad que era Jamaica, y que sus jugadores acostumbrados a arbitrajes permisivos de Premier MSL, pero también hábiles, son fuertes y llenan espacios. No obstante Venezuela durante largos períodos manejó los tiempos, puso pausa, controló el balón y el juego, y llegó sin trastabillar ni jugadas fortuitas.

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Mereció la pena ver que había trabajo en los saques de esquina y los tiros libres. Más valió la pena ver que las jugadas funcionaban. Siento que no terminaran en gol, pero vi un planteamiento mucho más serio y resolutivo en esta selección.

Lo más sorprendente fueron varios pasajes en los que había más de 10 pases a uno o dos toques, con los jugadores siempre bien colocados y desmarcando para ofrecer opciones. Eso sí es nuevo en la selección de Venezuela.

También lo es evitar la desesperación y manejar el resultado, como lo hicieron. Claro que contra Jamaica, tal como se puso el partido, correspondía más aprovechar la ventaja numérica y dejar el partido, así como el grupo casi resuelto.

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Eso sí, el grado de inseguridad que transmitió la defensa venezolana, con excepción resaltante de Rosales, fue algo que también teníamos años sin experimentar. Una exhibición de torpeza, descoordinación y pobreza de recursos ante las carencias en velocidad, habilidad y entendimiento entre centrales. Mención aparte para Feltscher, quien fue de largo el merecedor de la peor calificación. Desentonó totalmente. Los despejes a cualquier lado parecían de un partido de finales de los 70.

Todo esto aún me hace dudar del papel ante México y Uruguay. Si la defensa sigue así, a preparar el saco para los goles.

México demostró anoche que parece por fin dispuesto a asaltar la cima, como le corresponde. Tiene los argumentos y el trabajo, así como el respaldo de una organización y un torneo de calidad.

 

Zamora Campeón del apertura 2016

Otro torneo más sin título

Una temporada esperanzadora. Prometía muchísimo el aurinegro al inicio de este indefinible período con el que la FVF decidió adaptar los torneos al año-calendario.

Tanto el Adecuación como el Torneo Apertura vislumbraban una buena actuación del cuadro tachirense. Pero una cosa es lo que parece y otra muy distinta es la dificultad en plasmar esas expectativas como realidades.

Del Adecuación no vale la pena hablar.

El Apertura fue otra historia. Ahí andaba Táchira, el Deportivo Táchira, intentando asaltar la punta, a la que incluso accedió en algún momento.

Afrontar los compromisos de Libertadores, Copa Venezuela y Torneo nacional, provocó desgaste. Los largos viajes a México, tanto en la fase de grupos como en los octavos de Libertadores, y los más largos retornos, así como la escasa plantilla, tuvieron como consecuencia la debacle ante el Aragua.

No pretendo justificar, pero en una situación política y económica como la que vive Venezuela, demasiado hacen los clubes para mantenerse y sobrevivir.

En todo caso, debería ser satisfactorio haber trascendido la fase de grupos de Libertadores de una manera clara, sin bemoles.

No hay fondo para mantener tantos frentes abiertos. Táchira terminó a solo 2 puntos del Zamora en la fase regular, pero es evidente que el Aragua venía en curva ascendente, mientras que la plantilla aurinegra se desinflaba inexorablemente.

El Zamora vuelve a ser campeón. Una demostración de regularidad en los años recientes, a pesar del cambio de técnico y las condiciones económicas que envuelven al país.

Los campeones polacos en el Táchira

Tomado de vavel.com
Andaba buscando el maillot de la selección polaca de ciclismo para comprármelo y comprárselo a mi hermano. Desde muy niños nos aficionamos al ciclismo porque vivíamos en la región ciclística de Venezuela (sí, en Venezuela hay y había una región profundamente ciclística) y porque nuestro padre nos inculcó la afición al deporte en general, pero en particular a las dos ruedas y al futbol.
Coincidencias temporales, la década de los 70 fue particularmente luminosa para las selecciones polacas de futbol, ciclismo y voleyball, y por sincronías también, la Vuelta al Táchira se convertía en la «vuelta grande de América», o al menos en la competencia más importante de Venezuela, casi equiparable a la Vuelta a Colombia. A «la Vuelta», así, sin adjetivos, en singular, venía el más alto nivel del ciclismo amateur mundial, y no era un decir, era la realidad.
Por las carreteras del Táchira rodaban los que luego serían profesionales, los que participaban en Juegos Olímpicos o mundiales de ciclismo. Todo eso derivó un poco por sorpresa, pero también por capacidad, en la celebración en San Cristóbal, capital del Estado Táchira, del Campeonato del Mundo de Ciclismo de pista y ruta.
Ahora que lo veo a la distancia de casi 40 años, la capacidad de los organizadores era extraordinaria. Los líderes de esta empresa, organizar la Vuelta al Táchira cada año, el Panamericano de ciclismo de 1976 y el Mundial de 1977 eran unos visionarios fuera de serie que merecen una estatua y todos los homenajes que se les pueda hacer.
Kowalski, Szurkowski, Szozda
La imagen que encabeza este post es una captura de una página llamada vavel.com, específicamente en este artículo en el que habla de «el primer campeón polaco de la historia del ciclismo«.
Kwiatkowski al ganar la ruta en el Mundial de Ponferrada 2014
Esta afirmación no es absolutamente cierta, aunque es verdad que es el primer campeón polaco en ciclismo profesional. Como dije antes, la década de los 70 fue dorada para el ciclismo polaco, con figuraciones en las pruebas mundiales más importantes tanto individuales como por equipos. Polonia fue realmente una potencia y en los números me baso.
En esa época había una clara división entre amateurs y profesionales. Los países de la llamada Europa del este, detrás de la cortina de hierro no tenían deporte profesional. Los países como la Unión Soviética, Polonia, Rumanía, Bulgaria o aún hoy Cuba aseguraban que sus atletas eran individuos con una profesión u oficio que en su tiempo libre practicaban el deporte por afición. No vivían del deporte como actividad, lo que era muy conveniente para la propaganda del bloque comunista pues engrandecía los logros de sus atletas quienes al entrar en la élite mundial demostraban su superioridad ante los atletas capitalistas comparativamente inferiores porque tenían que dedicar todo su tiempo y obtener dinero por sus logros deportivos. De manera conveniente también los atletas – y las atletas – eran por lo general profesores de educación física o miembros de las fuerzas armadas, pero dudo mucho que alguna vez enseñaran a algún alumno o entraran en un ejercicio de combate o directamente en algún conflicto.

En 1971 en Mendrisio (Suiza) tuvo lugar los Campeonatos Mundiales de Ciclismo en los que irrumpió el equipo de ciclismo de Polonia marcando el inicio de un ciclo de una década con la obtención de su primera medalla de bronce en la prueba de contrareloj por equipos.

Mundiales de ciclismo 1971 Mendrisio (Suiza)
El siguiente año no hubo competencias amateur en los Mundiales de Gap (Francia) porque hubo Juegos Olímpicos, pero en ellos Polonia obtuvo la medalla de plata por equipos en la prueba de 100 Km contrareloj con la incorporación a la cuarteta de Ryszard Szurkowski, hombre importante porque este sí es el primer campeón mundial polaco, al ganar la prueba de ruta de los Mundiales de Barcelona de 1973, pero además doble campeón mundial al ganar la medalla de oro con la cuarteta completada por Szozda, Mitnik y Lucjan Lis en los 100 Km contrareloj.
Campeonatos Mundiales de Ciclismo de Barcelona – España 1973

Ha habido 4 campeones polacos después de Szurkowski: Janusz Kowalski en Montreal 74, campeonato en el que Szurkowski fue plata. En Gavera del Montello, Italia, 1985 resultó campeón del mundo de ruta Lech Piasecki. En Chambéry 89 fue campeón Joachim Halupczok y la cuarteta de 100 km en la que estaba Zenon Jaskula ganó plata.
Montreal 1974

Esta es la tabla de ganadores en la ruta de los Mundiales de San Cristóbal. Polonia hizo el tercer lugar en la contrareloj por equipos bajo un calor abrasador en una ruta que incluyó Coloncito, Orope, El Púlpito, La Fría. Nótese la escasa diferencia entre los 3 equipos (URSS, Italia y Polonia). Además cuando se compara con los resultados en otros mundiales y a pesar de la topografía plana, tardaron más de 4 horas en los 100 km mientras que en otros campeonatos del mundo la media para los 100 km es de poco más de 2 horas. Fue una prueba sumamente dura, lo que fue testificado por mi padre, quien servía de asesor e interprete al equipo de Polonia.

San Cristóbal, Venezuela 1977

El Campeón de la ruta amateur de San Cristóbal 77 fue Claudio Corti, quien había venido con Italia a la Vuelta al Táchira en 1976 y 1977.
Varios de los equipos europeos aprovecharon la Vuelta al Táchira y la previa Vuelta a Bramón para preparar el mundial. Algunos llegaron a San Cristóbal en diciembre del año 76 y estuvieron hasta enero participando en la Vuelta al Táchira para conocer el terreno y preparar los mundiales.

Gavera de Montello 1985
A partir de 1997 dejó de correrse la carrera amateur y entonces hizo su aparición la categoría sub-23.
Así que ya ven que Kwiatkowski no es el primer campeón del mundo polaco, y que tuvimos a los campeones de los años 70 compitiendo en la Vuelta al Táchira del 75, 76 y 77, así como a los «soviéticos» y a los italianos.

 

Mi Táchira debe cambiar

Una persona que conozco con la que compartía profesión nos ha dejado de manera trágica haciendo lo que le apasionaba. Practicaba ciclismo con la fe del aficionado genuino e inmaculado, con las ganas de gastar kilómetros y probablemente seguir la estela de sus ídolos.

Una mañana terrible un camión sirvió de arma destructora de una vida y una familia, que al final viene a ser lo mismo. Como ha pasado muchas veces, y como muchas veces hemos lamentado aun sin conocer a la víctima, a esa persona que está haciendo cosas buenas, cosas elevadas, para quienes la providencia parece no tener consideración, le viene una fatalidad sin buscarla.
Hoy sigo penando y pensando en Lucho, el doctor Quiroz, a quien tenía muchísimos años sin ver separados por la distancia y por la divergencia de derroteros diferentes. 
Pienso en los caminos de la vida, en las fatalidades que trastornan la vida de San Cristóbal, ciudad a la que me siento unido por mis orígenes, y porque mi familia cercana sigue allí. Tengo la convicción de que es una región que ha dado mucho y puede dar mucho más en el rumbo de proporcionar felicidad y bienestar a sus habitantes. Conocer otras tierras en Venezuela y el exterior me ha demostrado que nuestra tierra era de enorme valía y podría seguir siéndolo, pero necesita muchísimo esfuerzo de recuperación. 
Lo que le ha pasado a Lucho nos afecta a muchos, porque nuestra gente está expuesta al peligro de una sociedad anárquica y alienada, crispada y contaminada, fuente de grandes faenas y de grandes personas, de transformaciones locales y sobre todo, de engrandecimiento del país al que pertenece el Táchira, sin pedir nada y sin recibir nada a cambio, más que el abandono y desdén del centro.
Pero también el deterioro social se ha asentado y parece consolidarse, como en el resto del país, produciendo situaciones que pasarían por surrealistas para cualquier desprevenido, pero que pertenecen al mundo absolutamente real.
Lo que le pasó a Lucho es resultado de la exposición exacerbada al riesgo permanente y aumentado de sufrir en la calle lo que debería ser un evento infrecuente y raro en un país o una ciudad decente.
Pero no existe esa ciudad decente. Ese es el problema, el grave problema que sufre Venezuela. La miseria humana, la ausencia de respeto ciudadano, la corrupción absoluta.
Es necesario reconocer el problema y empezar a corregirlo desde ahora. Mañana será tarde. 
Iniciar cambios pequeños, que parecen insignificantes, pero en conjunto tendrán un efecto potenciador y exponencial. Habrá mucha resistencia, será difícil, pero probablemente servirá para cambiar. 
Quizás empezar por hacer una ciudad amigable, en la que el peatón se sienta cómodo, en la que el ciclista pueda circular seguro. Una ciudad en la que se respete los pasos de peatones, los semáforos y existan carriles para bicicletas o ciclovías. Esas que debe tener la capital del ciclismo. 
Es el mejor homenaje a las víctimas de atropellos, físicos y morales, y sería el principio del cambio, en San Cristóbal, el Táchira y Venezuela. 
Y así lograremos la verdadera salida.

El triunfo sobre Independiente en la Libertadores del 87

Era una tarde de un mediodía de domingo pasado por agua en San Cristóbal, hace 27 años. Aquella tarde no pudimos ir al estadio porque no estábamos en San Cristóbal, pero nos considerábamos afortunados porque esta Libertadores sí habría televisión. Venevisión transmitiría la Copa y nuestro Táchira junto al Estudiantes de Mérida, enfrentaba a los argentinos de Independiente, el Rey de Copas, y Rosario Central.
Domingo por la tarde en Mérida, futbol a las 4 pm, con amigos para ver a nuestro aurinegro.
El fútbol venezolano en esa época convocaba menos gente los partidos entre semana, horario poco comercial. La gente en San Cristóbal estaba más acostumbrada a ir en domingo y la Libertadores se jugaba, al menos en Venezuela, en domingo. Los equipos visitantes, tomando en cuenta también el difícil acceso a San Cristóbal y Mérida lo preferían así, sobre todo por el tema de San Cristóbal, que a pesar de ser la ciudad más importante del occidente venezolano, tiene unas vías de comunicación tanto terrestres como aéreas muy deficientes. Esto pasaba hace 30 años y en lugar de mejorar con el tiempo, el asunto ha empeorado.
La participación del Táchira hasta esa Copa del año 87 había sido poco afortunada. Últimos lugares en cada grupo clasificatorio, incluso por debajo de sus compañeros de fórmula tanto siendo campeón como subcampeón.
Ese partido de domingo por la tarde y Libertadores fue contra Independiente de Avellaneda. En el post anterior comenté lo del famoso gol de Francovig, el polaco, de puerta a puerta sobrando a Islas, quien era portero de Argentina.
Veíamos el partido en el apartamento que tenían nuestros amigos Joao y José, ambos también de San Cristóbal, en el Paseo de La Feria. Era una urbanización estudiantil, aunque concebida para clase media. Muchos de los inquilinos de los edificios de la zona, de 5 y 6 plantas, eran estudiantes, la mayoría provenientes de San Cristóbal.
El partido comenzó puntual y Táchira tocaiba como nunca antes lo habíamos visto. Un uniforme vistoso, marca adidas, marcaba lo que para latitudes más desarrolladas futbolísticamente era un detalle nimio. Que un equipo venezolano llevara una marca reconocida mundialmente, cuando acostumbrabamos ver marcas nacionales o simplemente desconocidas. Incluso algunos equipos podían vestir equipaciones de clubes europeos, como hizo el Zamora, que una vez vistió el uniforme que había sido del Udinese (coincidencia de colores y un presidente aficionado del club de Udine).
Táchira se hizo dueño del terreno y pronto amenazó. El primer gol llegaría al minuto 16 por medio del gran Carlitos Maldonado, y 2 minutos después la proeza de Francovig. Los gritos desde el apartamento creo que se oirían en todo el paseo, porque nos encargamos de hacerlos sonar en el balcón del mismo. No podíamos creer que Táchira se pusiera 2-0 en 17 minutos, y con dos golazos como esos. El gol de Maldonado fue una muestra de su inteligencia y manejo de su zurda. Una vaselina desde fuera del área a pase de Febles. El otro contratado para la contienda era el gran Franco Rizzi, quien luego dijo que nunca se había sentido tan apoyado como en esa oportunidad que jugó con Táchira.
Independiente remontó y ahí nos asentamos un poco, porque claro, era un equipo argentino, una potencia futbolística que hacía presagiar que las cosas volverían al causa habitual. Al descanso se fueron 2-2.
A la vuelta Táchira seguía tocando y tocando, manteniendo la esperanza en los 20 mil aficionados que estaban en Pueblo Nuevo, cuya capacidad en esa época era de 25 mil, aunque algunos decían que cabían 35 mil. Sin embargo, animaban como si fueran 50 mil. Ahora el estadio remodelado para la Copa América del 2007 puede acomodar 45000 personas bien sentadas, con una tribuna principal muy cómoda.
Una combinación de Táchira a la entrada del área grande dejó a Febles solo frente a Islas a quien batió por bajo. De ahí en adelante solo mirábamos alternadamente la pantalla y el reloj. Nunca un partido se me hizo tan eterno como ese. Miraba la tele y el reloj, el reloj y la tele. El tiempo se había ralentizado, Independiente atacaba, Táchira se defendía, minuto 43, otro ataque, minuto 43:30. El descuento más largo que he vivido.
Salimos a la calle luego de abrazarnos y saltar por todo el apartamento. Dispusimos hacer una caravana por toda Mérida. Al final eramos 3 carros, pero tocábamos corneta y en cada esquina nos bajamos a gritar: «Tächira, Táchira», con todo lo amarillo que encontramos, incluyendo dos impermeables que ondeábamos como si fueran banderas aurinegras.
Mucha gente nos aplaudía desde los balcones, como si hubiéramos sido nosotros los triunfadores o Táchira hubiera ganado la Libertadores. Fue apoteósico.
Táchira jugó el siguiente partido contra Rosario Central el siguiente miércoles. Empató a 0, pero en dos ocasiones al menos estuvo a punto de marcar. Ahí perdimos la oportunidad de clasificar, porque  en Rosario nos marcaron luego de una falta no sancionada sobre William Méndez. Sin embargo ha sido una de las mejores apariciones de Táchira en Libertadores.

Táchira mantuvo el invicto

La quinta jornada del Clausura nos dejó cerca del primer lugar, a sólo 2 puntos de los líderes luego del triunfo de Zamora (líder) ante el Atlético Venezuela como visitante, y empatados con Trujillanos, que le metió 4 al Estudiantes, el cual parece destinado a los últimos lugares de la clasificación. Los resultados han favorecido relativamente al Deportivo Táchira que, según las crónicas se vio en apuros para mantener el invicto.
Todos coinciden en que el equipo no se encontraba a sí mismo en la difícil cancha de Puerto Ayacucho, que parece se ha vuelto un fortín en ese remoto sur de Venezuela. Así lo reseñan Meridiano, Líder y Lavinotinto.com. Incluso se habla de susto y no creo que estén muy lejos de la verdad, porque el empate fue al final y gracias a un Wilker Angel que ha aparecido con esta ya dos veces como goleador y preservador del puntico del empate.
No hubo buena respuesta del equipo a los cambios introducidos como revulsivos por el técnico Daniel Farías pero nuestro Táchira sigue teniendo categoría de poderoso, respetado por el resto, entre los que están este recién llegado Tucanes, que por otra parte venía haciendo una campaña aceptable.
El técnico de Tucanes es Horacio Matuszyk, el «polaco» (por apellido y ascendientes), quien formó parte de aquel poderoso Minerven, el «Expreso Azul» que nominó Cristóbal Guerra. Ese Minerven que tan bien estuvo en los torneos nacionales y en la Libertadores, cuando todavía existía el Pepeganga Margarita y era el principal rival de Mineros entre los 80 y los 90.
La próxima jornada será la del despegue, cuando nuestro Táchira seguramente derrotará con contundencia al Atlético Venezuela y se encaminará a otro título.

Gran triunfo en clásico

El clásico histórico, ese que nos hacía viajar hasta Mérida, y que hacía venir a San Cristóbal a los merideños, cuando Estudiantes de Mérida era un equipo digno de Libertadores, y estaba entre los primeros del torneo nacional, con su camiseta a franjas rojas y sobre blanco, el short azul y ese «Guillermo Soto Rosas» lleno en su tribuna, parece que ha retornado.
Ahí estaba el clásico en nuestro Pueblo Nuevo. Ahora las cosas son diferentes. Tanto una sede como la otra han cambiado. Nuestro «templo» con capacidad para 42 mil personas y un gramado diferente, de categoría internacional. El de Mérida, un nuevo estadio, el Metropolitano, que dejó atrás aquel campo del Soto Rosas cruzado transversalmente por las zanjas de drenaje mal disimuladas en una ciudad en la que llueve casi todos los días.
Este clásico, el del domingo final de septiembre, en este irregular Apertura se lo llevó nuestro Táchira. Ahí seguimos, en la zona templada de la Tabla de posiciones, pero a fe que es de gran importancia haber conseguido esos 3 puntacos, que mantiene al Deportivo en la cercanía de la región caliente del campeonato a solo 7 del primero, el Anzoátegui y a 6 del rival máximo, el Caracas.
Un final de esos de clásico, con un penal no marcado y un gol al 89′. Un clásico duro, de roce, de esos típicos con más fuerza que goles.
¿Significará el despegue?

La pretemporada del fútbol en Venezuela

Es estimulante saber que se ha activado el fútbol profesional en Venezuela. Este domingo, 29 de julio, juega nuestro Táchira con el Trujillanos. Pero además El Caracas FC recibe al Málaga en su gira por Venezuela.

El viernes pasado (27/07) el Zamora cayó ante el mismo Málaga 0 a 3, aunque las crónicas del partido y los twitters reflejan que no hubo tanta diferencia en el juego.
Hace apenas 10 años era impensable que se programaran tantos partidos de pre-temporada, no había tanta difusión ni tantas páginas webs dedicadas a nuestro fútbol. Es parte del avance que hemos tenido y que se refleja en la selección. Es un efecto bidireccional, consecuencia un evento del otro. Más difusión, más fútbol. Mejores resultados, más difusión.
También es producto de la mejor formación y de la vocación de los periodistas y comunicadores dedicados a éste tema, antes prácticamente reducidos al área andina, con algunas excepciones aisladas en el resto del país, pero ahora con gran fortaleza en cualquiera de las ciudades que han quitado protagonismo a San Cristóbal.
No debe considerarse una amenaza este surgir de medios y acción futbolística. La competencia es sana, y la presencia de manifestaciones en todo el país es beneficioso para lograr más respeto y fortaleza como actividad.

Táchira y Liga de Quito

¿Bueno, bueno!…Como dijimos en el post anterior, Táchira dejó la Copa Venezuela (sin intención, por supuesto), no sin lamentarlo, y ahora está sólo enfocado en la liga (apertura). El Italia resultó más fuerte de lo que pensábamos, pero creo que se desinflará al final. El torneo está ajustado y sólo hay 2 puntos entre el primero y el tercero. Ojalá no pase como ese torneo que perdió el Deportivo Táchira en la última jormada en Puerto Ordaz, en la que necesitaba empatar y perdió. El arbitro prolongó hasta lo indecible y los jugadores fueron incapaces de entrar al área, aunque fuera a buscar un penal.

…..
Liga de Quito, me acabo de enterar por uno de los noticieros (telediarios) de la TV española, ganó ayer la Sudamericana – primer ecuatoriano. Gran labor la de este equipo, que ya ganó la Libertadores en 2008, culminando una importante gesta. Parece increible que Liga, de Ecuador, pueda llegar tan lejos, y ningún equipo venezolano haya pasado de cuartos.